Ejemplos de Fotos
Piojos en la cabeza (hembra)
Piojos en la cabeza: espulgar el pelo
Una infestación se diagnostica espulgando cuidadosamente el pelo y el cuero cabelludo para ver si hay liendres, ninfas o adultos. Encontrar una ninfa o un adulto puede ser difícil porque normalmente hay pocos y se alejan rápidamente de los dedos en búsqueda. Si los piojos que reptan no se pueden ver, encontrar liendres dentro de 1/4 de pulgada de distancia del cuero cabelludo confirma que la persona está infestada y debería ser tratada. Si sólo se encuentran liendres a más de 1/4 de pulgada del cuero cabelludo (y no se ve ni una ninfa o adulto), la infestación es probablemente vieja y no necesita tratarse.
Si no está seguro de si la persona tiene piojos en la cabeza, el diagnóstico debería realizarlo un proveedor de atención médica, una enfermera escolar, o un profesional del departamento de salud local o del servicio de extensión agrícola.
Piojos en la cabeza comparados con una moneda
Huevo (liendre): Las liendres son los huevos de los piojos. Son muy pequeñas, aproximadamente del tamaño del nudo de un hilo, son difíciles de ver, y se las suele confundir con caspa o gotas de fijador para el pelo. La hembra adulta pone las liendres en la base de las cañas del pelo, muy cerca del cuero cabelludo. Están firmemente adheridas a la caña del pelo. Son ovales y generalmente amarillas o blancas. Lleva una semana que las liendres salgan del cascarón. Los huevos que es probable que se abran se ubican por lo general a menos de 1/4 de pulgada del cuero cabelludo.
Ninfa: La liendre abre y se convierte en un piojo bebé llamado ninfa. Parece un piojo de la cabeza adulto, pero más pequeño. Las ninfas maduran y se convierten en adultos a los 7 días de salir del huevo, aproximadamente. Para vivir, la ninfa debe alimentarse de sangre.
Adulto: El piojo adulto tiene el tamaño de una semilla de sésamo, aproximadamente, tiene seis patas y es de color marrón claro o blanco grisáceo. En las personas de cabello oscuro, el piojo adulto se verá más oscuro. Las hembras, generalmente de mayor tamaño que los machos, ponen huevos. Los piojos adultos pueden vivir hasta 30 días sobre la cabeza de una persona. Para vivir, los piojos adultos necesitan alimentarse de sangre. Si el piojo se cae de una persona, se muere dentro de los 2 días.